Mi casa es la tuya, el programa de entrevistas íntimas de Bertín Osborne vuelve a la parrilla televisiva en su octava temporada. Y el regreso lo hace con la visita a la casa de Jorge Javier Vázquez, después de que el famoso presentador sufriera un ictus. En realidad, Bertín y Jorge grabaron Mi casa es la tuya antes del problema de salud, pero hace unas semanas han vuelto a verse para hacer balance tras este incidente. Juntos han reflexionado sobre cómo puede cambiar la vida en un instante.

Ambos hablaron de su paso por Aquí hay tomate. Jorge Javier lo describe como uno de los momentos más complicados de su carrera. Estaba expuesto en un programa diario. Coincidió con su salida del armario, y recibió muchas críticas por ello. La comunidad gay decía que no les representaba, y es que él nunca ha querido representar a nadie más que a sí mismo.

Además, también recuerda otra fase muy negativa de su carrera en un momento puntual de su trabajo en Sálvame. Pidió ayuda psicológica por que llegó un momento en el que no quería ir a trabajar. Cuando llegaban los lunes se sentía muy desanimado.

Jorge Javier

Juntos repasan la vida y carrera profesional del presentador

Pero Mi casa es la tuya no se caracteriza por repasar tan solo la vida profesional de los invitados. Bertín también repasa su vida personal. Uno de los capítulos que más nostálgico ponen a Jorge es cuando habla de su padre. Cree que falleció muy joven, y que apenas pudo disfrutarle. De todos modos, cree que fue un padre muy estricto. Además, jamás aceptó su condición sexual.

Jorge cuenta cómo es su transición de Barcelona a Madrid. En Barcelona vivía un poco reprimido y en Madrid por fin se libera de su carga personal. Para él Madrid fue la salvación. Tras la revista Pronto, le hace una entrevista a Rosa Villacastín que le sale muy bien y significa su salto a la televisión. Tras esto, empieza a trabajar con Ana Rosa Quintana.

María, su madre, se incorpora al final del programa para cocinar y charlar un rato con ambos.